CGT no firma el ERTE de Renault

El sindicato expone que se niega ser cómplice de enviar al paro a 9.163 trabajadores y justificar así una avalancha de regulaciones de empleo en empresas proveedoras y auxiliares.

Según informan desde CGT, hoy se ha alcanzado un acuerdo entre la empresa, CC.OO, UGT y SCP, por el que se decide enviar al paro a 9.163 trabajadores y trabajadoras en los dos centros de trabajo que tiene la compañía del rombo en Castilla y León. La medida viene motivada por la crisis de los semiconductores que afecta a las empresas de automoción, entre otras, a nivel mundial “crisis que los trabajadores no hemos provocado”, afirman desde CGT. “La Dirección de la Empresa ha decidido que los contratos de 9.163 trabajadores queden en situación de suspensión y agoten lentamente su prestación por desempleo, una prestación que hemos generado nosotros mismos durante años de trabajo y cuya filosofía es poder disponer de esa asistencia en caso de quedarte sin empleo, para cubrir tus necesidades básicas mientras encuentras otra ocupación”

Además el sindicato afirma que de la documentación entregada por la empresa se desprende que no hay causas objetivas que justifiquen la adopción de esta medida y proponen como alternativa al ERTE la aplicación del artículo 30 del Estatuto de los Trabajadores, aplicando un paro técnico y continuando con el pago de los salarios por parte del empleador.

“No hay motivos que justifiquen la aplicación de un ERTE por causas productivas, por lo que no vamos a ser cómplices de enviar a la calle de manera temporal a 9.163 trabajadores, por mucho que los sindicatos firmantes pregonen que es un buen acuerdo del que vamos a salir todos beneficiados. Consideramos que la avalancha de acuerdos en la aplicación de ERTEs en las últimas décadas y el papel jugado por los sindicatos firmantes, ha significado una aceptación ciega de este sistema basado en que el trabajador costee las pérdidas económicas de las empresas (especialmente las más grandes) y esa aceptación ha llevado a que en las sucesivas reformas laborales se haya facilitado aún más a las empresas la utilización de esa herramienta”, explican desde CGT, incidiendo en que “no se puede estar pidiendo la derogación de una reforma laboral en la calle y aceptar la utilización de la misma en los despachos”. “Es necesaria una oposición frontal a esa política de las empresas para revertir la situación y evitar que la clase trabajadora y el erario público sean quienes subvencionen la avaricia de las grandes empresas”, añaden desde la organización anarcosindicalista. La Dirección de la Empresa ha comunicado durante el transcurso de la negociación su intención de reunirse de nuevo antes de la finalización del ERTE para analizar la situación en ese momento, lo que para CGT indica que esto puede que sólo acabe de comenzar.

CGT exige más información ante el ERTE en Renault

Desde el sindicato han solicitado una mayor cantidad de información en referencia a la falta de semiconductores en la multinacional, a la vez que han señalado varias incorrecciones y posibles errores en la memoria explicativa presentada por la dirección de la empresa el pasado lunes.

La representación de CGT en el Comité Intercentros entiende que algo tan serio como un Expediente de Regulación de Empleo, que conlleva la suspensión de 9.163 contratos de trabajo, no puede ser aceptado sin una causa seria y bien documentada que lo justifique, por lo que no entienden la posición de CCOO, UGT y SCP en la reunión de hoy. Con la escasa información que para ellos ha entregado la empresa, estos sindicatos han entrado a negociar las condiciones del ERTE, sin quedar demostrado si quiera si el mismo está justificado.

La Dirección de la Empresa se ha comprometido a dar respuesta a las peticiones de CGT en la siguiente reunión, que se celebrará mañana a las 10,00 horas.

Renault España plantea un ERTE para los centros de trabajo de Valladolid y Palencia

El sindicato CGT informa que, una vez más, la dirección de la empresa pretende que los trabajadores paguen su mala planificación y cuestiona la actitud del resto de organizaciones sindicales que ya han publicado las previsiones de parada, pudiendo generar confusión entre la plantilla y dando por hecho la aplicación del expediente.

Esta mañana se ha producido la primera reunión del preceptivo período de consultas sobre el expediente de regulación temporal de empleo que ha planteado la Dirección de Renault a los sindicatos con representación en la empresa. Según informa CGT, el expediente permanecería en vigor hasta el 30 de septiembre, afectaría a 9.159 trabajadores y trabajadoras y consistiría en 39 días de parada en Palencia, 31 en motores y 32 en Carrocería-Montaje Valladolid y Direcciones Centrales.

La Dirección de la Empresa ha presentado un calendario de previsión de paradas, totalmente provisional, que al resto de organizaciones les ha faltado tiempo para difundir, generando cierta confusión entre la plantilla y creando unas expectativas que tal vez no lleguen a cumplirse. “Nos parece un acto totalmente irresponsable el hecho de que, antes de comenzar las negociaciones, se difundan previsiones que pueden variar de una semana para otra. Además, parece que ya dan por hecho la aceptación del ERTE antes de leer incluso los cientos de páginas que acompañan la documentación aportada por la empresa”, informan desde el sindicato. La organización anarcosindicalista matiza: “la suspensión de contratos de 9.159 trabajadores nos parece una cuestión lo suficientemente seria como para analizar con cuidado y detenimiento toda la documentación, antes de generar ningún tipo de “expectativa” ni dar por hecho nada”. CGT expondrá su postura en la siguiente reunión, que se celebrará el próximo miércoles a las 12,00 horas, pero hacen hincapié en que la crisis de los semiconductores no la han generado los trabajadores, la han generado las grandes multinacionales con su decisión de trasladar la producción de estos componentes a lugares muy lejanos y de bajo coste, y ahora pretenden que tanto los trabajadores como el erario público, paguen las consecuencias y asuman las pérdidas. Mientras tanto, comentan desde CGT, las administraciones autonómica y central, siguen mirando para otro lado.